2022 Año Internacional de las Ciencias Básicas para el Desarrollo Sostenible

lunes, 20 de septiembre de 2010

Alzheimer (¿Def Con Dos?)

Mañana se acabará el Verano y dará paso al Otoño. ;) ¿Sólo eso? Tal vez algunos no lo sepan o nadie se lo haya recordado o no se acuerden, pero será el día internacional del Alzheimer y 2011, entre otras cosas, también estará dedicado a la investigación de esta enfermedad.

Es bueno mantener recuerdos, y aunque lo pasado pasado está y sólo es el cimiento sobre el que se asienta el presente y se construirá el futuro, el que olvida su pasado se condena a repetirlo (aún así uno no se libra de que ello ocurra). Por ese motivo, personalmente, le doy mucha importancia a intentar no olvidarme de nada y cuando me sucede me da mucha rabia. Si cuando uno todavía es joven le suceden cosas así en la avanzada madurez de la persona debe ser terrible.

Que te pregunten por alguien a quien esa misma persona acaba de ver hace tan sólo un momento es casi una nimiedad comparado con otras situacines de la vida cotidiana, pero sí es claro ejemplo de lo que puede suponer este mal.

Tan sólo añadir mi apoyo a todos aquellos que de una u otra manera se ven afectados por una circunstacia similar a esa. En parte somos lo que proyectamos de nosotros mismos en los demás y cuando a alguien quien se aprecia le falta ese conocimiento también es como perder una parte de uno, aunque pueda suponer el menor de los males.

("Hay que haber empezado a perder la memoria, aunque sea sólo a retazos, para darse cuenta de que esta memoria es lo que constituye toda nuestra vida. Una vida sin memoria no sería vida… Nuestra memoria es nuestra coherencia, nuestra razón, nuestra acción, nuestro sentimiento. Sin ella, no somos nada…" Luis Buñuel Portolés (1900-1983). Director de cine español.)


P.D.: Los interrogantes no son porque no recuerde si es o no el grupo, ni tampoco porque ya lo usase en el anterior post, sino más bien por el hecho de que pienso que la ironía de la letra de este tema, y que da nombre también al disco, tal vez no sea demasiado apropiada para usarla esta vez. Quien quiera ver un video de la misma aquí lo enlazo. Por ello al final he utilizado la canción de la banda italiana "Dark Lunacy" "Forget me not", de su álbum homónimo. Significa "No me olvides" que curiosamente nombra también a unas florecillas por las que he tenido un excepcional aprecio desde mi infancia, curiosamente la mayoría son de cierto lugar que, posibles frikadas aparte que por aquel entonces no conocía, me encantaría poder visitar algún día.

P.D.2: Sobre recuerdos/olvidos y esas cosas no estaría mal visionar tanto la genial Memento, como "Dark City" (de Alex Proyas, director de películas como "El cuervo" o "Yo, robot", teniendo en cuenta que el film es de 1998 y "The Matrix" de 1999, así que cualquier parecido es sólo producto de vuestra imaginación) o leer "Tigana" (sobre la lucha de un pueblo por recuperar su nombre y su identidad del sistemático y displicente olvido perpetuo al que les mantiene sometido el gobernante invasor). También podeis ver algunas referencias al final del primer enlace a wikipedia.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Trabajando para Dios (Def Con Dos)

Este video va por cierto aniversario. Seguro que más de uno puede sentirse identificado e incluso alguno puede que se replantee ciertas cosas ;)


Buscando curro debajo de las piedras,
cansado de llamar a todas las puertas,
harto de citas con tipos casposos
que pasan de ti como de un leproso.

Y acudes a todos los anuncios,
rellenas formularios absurdos,
dejas tus datos, nadie te llama
y acumulas palmadas en la espalda.

Y en casa la misma charla:
"Vago, haragán", grita la vieja,
"Ésto no es ningún balneario.
A ver si te ganas ya los garbanzos".

Hasta que un día que estás en casa
mirando en la ventana a la gente que pasa,
te fijas, atentamente,
en las monjas guarras del convento de enfrente,
lo bien que viven, lo bien que se lo pasan
haciendo que hacen sin dar un palo al agua.

Y, ¡albricias!, se enciende la bombilla:
esta empresa no estaba en mi lista.
Qué torpe he sido, ahora caigo,
en la Iglesia nunca hay paro.
He visto la luz, ¡hip, hip, hurra!
Mi futuro está en ser un cura.

Ora pro nobis, ¡yeah!
Ora pro nobis, ¡yeah, yeah!

Y me chupo muchos años de seminario,
comiendo, durmiendo y rezando.
Me aprendo al dedillo los Santos Evangelios,
canto, medito y a veces me la pelo.

Hasta que me examinan y apruebo sacerdote,
me dan un alzacuello, un uniforme,
paga extra, un mes de vacaciones,
mi parroquia, mi cáliz y mis cuatro pobres.

Trabajando, trabajando para Dios.
Ahora las hostias las doy yo.

Y a currar como un loco para una gran empresa
multinacional que nunca quiebra.
Reparto bendiciones, desvirgo monaguillos,
sobo ancianas y me guardo los cepillos.

Un solo patrón, un solo sindicato,
director general: el Espíritu Santo.
Así que si no quieres seguir parado
aprende a ganarte la vida rezando.

Ora pro nobis, ¡yeah!
Ora pro nobis, ¡yeah, yeah!
Trabajando, trabajando para Dios.
Ahora las hostias las doy yo.

martes, 7 de septiembre de 2010

Rule the world (Kamelot)

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/a/a0/The_Sword_of_Truth_cover_designs.png
Bueno y ya que estamos con Sword of Truth (Facebook/Sword of Truth) os dejaré también con una serie de enunciados a los que no les falta razón.
Wizard's first rule: Zeddicus Zu'l Zorander
Wizard's First Rule: Chapter 36, page 397
La gente creerá una mentira, porque quieren creer que es cierta o porque tienen miedo de que lo sea.
Es la motivación propia, casi cualquier persona creerá cualquier cosa. Porque las personas son estúpidas, creerán una mentira porque quieren creer que sea cierta, o porque están demasiado asustados de que lo sea. La gente se llena la cabeza de conocimientos, hechos y creencias. La mayoría de ello es falso, aún así piensan que es cierto. Las Personas son estúpidas; raramente son capaces de diferenciar entre una mentira y la verdad, y aún así no pueden estar seguros, por esta razón es muy fácil engañarlos.
Wizard's second rule: Nathan Rahl
Stone of Tears: Chapter 63, page 634
De las mejores intenciones puede salir un gran mal.
Suena paradójico, pero la amabilidad y las buenas intenciones pueden ser un insidioso camino hacia la destrucción. A veces, hacer lo que parece bien está mal y puede perjudicar. El único modo de impedir que eso suceda es el conocimiento, la sabiduría, la previsión y la comprensión de la Primera Norma. Pero en ocasiones ni siquiera con todo eso basta.
Wizard's third rule: Kolo
Blood of the Fold: Chapter 43, page 360
Las pasiones dirigen la razón, e impiden tomar la decisión más correcta.
Wizard's Fourth Rule: Shota
Temple of the Winds: Chapter 41, page 318
Hay magia en el perdón más sincero; en el perdón que das pero más aun en el perdón que recibes.
Wizard's Fifth Rule: Kolo
Soul of the Fire: Chapter 28, page 205
Juzga a las personas por sus actos y no por sus palabras, pues los actos delatan las mentiras.
Wizard's Sixth Rule: Richard
Faith of the Fallen: Chapter 41, page 319
El único soberano que puede gobernarte es la razón.
La primera ley de la razón es esta: Lo qué existe, existe; lo qué es, es. Y a partir de este principio fundamental se construye todo conocimiento. En ello se fundamenta la vida.
El pensamiento es una elección. Los Deseos y los caprichos no son hechos ni en ellos podemos descubrir su significado. La Razón es la única manera de entender la realidad; es nuestra herramienta básica de supervivencia. Somos libres de eludir el esfuerzo de pensamiento, de rehusar la razón, pero no somos libres para evitar la pena del abismo que rechazamos ver. Fé y sentimientos son las tinieblas que nublan la luz de la Razón. Al rehusar la razón, rechazando pensar, uno abraza muerte.
Wizard's Seventh Rule: Richard
Pillars of Creation: Chapter 60, page 549
La vida es el futuro, no el pasado.
El pasado nos puede enseñar, por las experiencias, cómo hacer las cosas en el futuro, nos consuela con buenos recuerdos, y nos proporciona la seguridad de saber lo que ya ha sido cumplido. Pero sólo la vida controla el futuro. Vivir en el pasado es abrazar lo que está muerto. Para aprovechar la vida por completo cada día tiene que verse como el principio de algo nuevo. Nosotros, los seres racionales, tenemos que utilizar nuestro intelecto, no vivir de una devoción ciega por lo que fuimos, solo así podremos hacer elecciones racionales.
(Facebook/Conocer el pasado es la única forma de entender el presente y de intuir el futuro)

P.D.: Hay unas cuantas más, pero estas que os escribo son las que pienso que tienen más peso. También se podría añadir algo de "El arte de la guerra" de Sun Tzu, pero eso a lo mejor en otra ocasión, vayamos a decepcionar a todos los que lo prejuzgan por su título.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Sobre gente que deja a otros 5

03 – La piedra de las lágrimas / Continuación del extracto del capítulo 20

Haciendo gala de una tranquilidad que provocó un escalofrío en la espalda a la hermana XX5 y la dejó casi sin aliento, la mujer volvió la cara hacia ella y se quitó la capucha.
El amenazante resplandor anaranjado de sus ojos desapareció, siendo reemplazado por el habitual azul pálido con motas violeta que XX5 conocía tan bien.
—Hermana XX5 —la saludó en tono de befa, como burlona era la sonrisa de sus labios—. ¿Has disfrutado con el espectáculo? Seguro que sí.
XX5 se puso en pie despacio, completamente atónita. La Hermana que había sostenido la mordaza también se levantó y se retiró la capucha.
—XX5, querida —le dijo—, qué amable eres al mostrar tanto interés por nuestro pequeño grupo. No sabía que eras tan estúpida. ¿De veras creíste que te dejé ver el quillion en mi despacho por descuido? ¿Que no sabía que alguien estaba interesado? Tenía que descubrir quién merodeaba y metía las narices en lo que no le importaba. Así pues, dejé que lo vieras. No estuve del todo segura hasta que nos seguiste. —Su sonrisa heló a XX5—. ¿Nos tomas por idiotas? Vi perfectamente el charco de han que conjuraste para que lo pisáramos. Qué lástima, para ti.
XX5 aferraba con fuerza la flor de oro que llevaba al cuello, y hundía las uñas en la palma de su mano. ¿Cómo era posible que hubiesen visto el charco de su han? La respuesta era trágicamente simple: las había subestimado. Había subestimado lo que podían hacer con el don. Y ese error iba a costarle la vida.
Pero sólo la suya. Sólo la suya. XX5 rogó al Creador que sólo fuera la suya. Sentía la presencia de XY2 a su lado.
—XY2 —susurró—, corre. Yo trataré de contenerlas mientras tú huyes. Corre, amor mío. Sálvate.
—Creo que prefiero quedarme, «amor mío». —La poderosa mano del joven la agarró por el brazo. XX5 no podía dejar de mirar esa expresión cruel y vacía—. Traté de salvarte, XX5. Intenté que regresaras, pero tú no quisiste escucharme. Si logro que jure, ¿no podríamos... —preguntó a la Hermana situada al otro lado del claro. Ésta se limitó a mirarlo iracunda—. No, supongo que no. —XY2 suspiró.
De un fuerte empellón, la empujó hacia el calvero. XX5 trastabilló y se detuvo al borde de las velas. Se sentía como entumecida. Su mente se negaba a trabajar, y no podía hablar.
—¿Se lo ha contado a alguien más? —preguntó a XY2 la Hermana que estaba al mando, entrelazando las manos al frente.
—No. Sólo a mí. Quería conseguir una prueba antes de pedir ayuda a otros. No es así, ¿amor mío? —De nuevo, XY2 sacudió la cabeza, y una leve sonrisa asomó en sus labios. En esos labios que ella había besado. XX5 sintió náuseas. ¿Cómo había podido ser tan estúpida?—. Qué lástima.
—Lo has hecho muy bien, XY2. Serás recompensado. Y en cuanto a ti, XX5... bueno, mañana XY2 informará que, después de intentar rehuir las insistentes insinuaciones de una mujer madura, tuvo que rechazarte claramente y con firmeza, y que tú saliste corriendo avergonzada y humillada. Si vienen aquí y encuentran tus huesos, se confirmarán sus temores de que preferiste poner fin a tu vida porque te sentías indigna de seguir viviendo como Hermana de la Luz.
—Entrégamela. Deja que ponga a prueba mi nuevo don. Deja que lo disfrute —rogó la Hermana de los ojos moteados.
Esos ojos mantenían a XX5 helada. Su mano continuaba aferrando la flor del colgante. El abrumador dolor de saber que XY2 la había traicionado apenas la dejaba respirar.
XX5 había suplicado al Creador que diera fuerzas a XY2, fuerzas para ayudar al prójimo, aunque no sabía quién era ese prójimo. Y el Creador había escuchado todas sus plegarias, sus insensatas plegarias.
[…]
Confusa, XX5 se dio cuenta que estaba tirada en el suelo y miraba hacia las hermosas estrellas, la obra del Creador. No podía respirar, simplemente no podía.
Era extraño. No recordaba que el aire la hubiera golpeado, sólo que de pronto algo la había dejado sin respiración. Sentía frío, aunque tenía algo cálido en la cara, cálido y húmedo. Era un consuelo.
Sus piernas se negaban a moverse. Por mucho que lo intentara, no lo lograba. Haciendo un supremo esfuerzo consiguió levantar un poco la cabeza. Las Hermanas no se habían movido, pero ahora parecían estar más lejos. Todas la miraban, y XX5 hizo lo mismo.
Algo iba terriblemente mal.
Por debajo de las costillas apenas tenía nada, sólo despojos de sus entrañas y nada más. Donde debería haber estado el resto de su cuerpo no había nada. ¿Qué había pasado con sus piernas? Tenían que estar en alguna parte.
Sí, allí estaban. A cierta distancia, donde antes estaba ella de pie.
Así pues, por eso no podía respirar. No comprendía cómo el aire le había hecho eso; era imposible. Al menos, no en manos de una Hermana. Era un milagro.
«Creador, Creador, ¿por qué no me has ayudado? Yo hacía tu trabajo. ¿Por qué has permitido que esto pasara?»
Debería dolerle, ¿no? Debería sufrir al haber sido desgarrada por la mitad. Pero no, no sentía el más mínimo dolor.
Frío. Solamente sentía frío. Sin embargo, la cálida masa de sus entrañas contra el rostro la aliviaba, le daba calor. XX5 se consoló con ese calor.
Tal vez no le dolía gracias al Creador. «Creador, te doy las gracias. Lo he hecho lo mejor que he podido. Lo siento, te he fallado. Tendrás que enviar a otra.»
Unas botas se acercaron. Era XY2, su marido, un monstruo.
—Traté de avisarte, XX5. Traté de mantenerte lejos. No puedes decir que no lo intentara.
XX5 tenía los brazos extendidos a ambos lados. En la mano derecha notaba aún la flor de oro. No la había soltado. Pese a que la habían partido en dos, no la había soltado. Ahora quiso hacerlo, pero la mano no se le abría. Ojalá tuviera fuerza suficiente para dejar ir la flor. No quería morir con ella en la mano. Pero le era imposible soltarla.
«Creador mío, también te he fallado en esto.»
Total, al final ¿Cuál es
P.D.: No suelo escuchar el estilo musical anterior, pero su letra es ciertamente reveladora. A lo mejor termina siendo más correcto
P.D.2: Espero que el seguimiento de estos textos os haya gustado y llevado a alcanzar ese objetivo de reflexionar algo. ¡Muito obrigado! 
P.D.3: Para finales de Octubre la siguiente entrega.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Sobre gente que deja a otros 4

03 – La piedra de las lágrimas / Extracto del capítulo 20

XX5 sacudió la cabeza mientras suspiraba.
—Es posible que tengas razón, pero es nuestra única oportunidad. No se me ocurre nadie más que pudiera ayudarnos. Debo acudir a ella. XY2, te lo suplico, regresa —imploró, rozándole la cara con la yema de sus dedos—. Así, si algo me pasara, tú podrías hacer algo. Alguien lo sabría.
—No. No pienso dejarte sola. Si me obligas a volver, iré a contárselo todo a la Prelada. Te amo y prefiero morir antes que vivir sin ti.
—Pero debemos pensar en otros. Hay otras vidas en juego.
—No me importa nadie más. Por favor, XX5, no me pidas que te deje sola ante el peligro.
—A veces me sacas de quicio, amor mío. —La Hermana cogió las manos del joven entre las suyas y le dijo—: XY2, si nos cogen...
—Si estamos juntos, acepto el riesgo.
—En ese caso, ¿quieres ser mi marido, tal como hablamos? —le preguntó, entrelazando sus dedos—. Si muero esta noche, quiero morir siendo tu esposa.
XY2 la atrajo hacia sí colocándole una mano detrás de la cabeza. Entonces le apartó el pelo de la oreja y le susurró suavemente:
—Eso me haría el hombre más feliz del mundo. Te quiero tanto, XX5. Pero ¿cómo podemos casarnos aquí y ahora?
—Podemos hacer los votos. Nuestro amor es lo que cuenta, no que haya otra persona que pronuncie los votos por nosotros. Las palabras que nazcan de nuestro corazón nos unirán más estrechamente de lo que podría hacerlo nadie.
—Éste es el momento más feliz de mi vida —declaró XY2, abrazándola con fuerza. Entonces se retiró y volvió a cogerla de las manos. En la oscuridad se miraron el uno al otro—. Yo, XY2, prometo ser tu esposo en la vida y en la muerte. Te ofrezco mi vida, mi amor y mi devoción eterna. A partir de ahora estamos unidos a los ojos y el corazón del Creador, así como a los nuestros.
La mujer susurró las mismas palabras mientras las lágrimas le corrían por las mejillas. Nunca se había sentido tan asustada y tan feliz en toda su vida. Lo deseaba tanto que temblaba. Cuando acabaron de pronunciar los votos, se besaron. Fue el beso más tierno y más cariñoso que XY2 le hubiera dado jamás. De los ojos de XX5 seguían brotando lágrimas mientras se abrazaba a él y le besaba los labios. Con las manos se aferraba a sus anchos hombros, atrayéndolo hacia ella. Los brazos del joven rodeándola la hacían sentir más segura y más amada de lo que nunca se había sentido. Al fin se separaron.
—Te quiero, esposo mío —dijo XX5, pugnando por recuperar el aliento.
—Te quiero, esposa mía, por siempre jamás.
La Hermana sonrió. Aunque no podía ver en la oscuridad, sabía que él también sonreía.
—Vamos a ver si encontramos alguna prueba y podemos detener a las Hermanas de las Tinieblas. Hagamos que el Creador se sienta orgulloso de las Hermanas de la Luz y de un futuro mago.
—Prométeme que no harás nada descabellado —le pidió XY2, apretándole una mano—. Prométeme que no tratarás de hacer nada demasiado arriesgado. Quiero que pasemos lo que queda de noche en nuestra cama y no aquí, en el bosque.
—Tengo que averiguar qué se proponen y ver si hay un modo de demostrárselo a la Prelada. Pero son más poderosas que yo y, al menos, son once. Por si fuera poco, si realmente son Hermanas de las Tinieblas, pueden usar la Magia de Resta, y contra ello no tenemos defensa.
»No sé cómo vamos a arrebatarles el quillion. Tal vez encontremos algo más que nos sirva como prueba. Si tenemos los ojos bien abiertos y dejamos que el Creador nos guíe, tal vez éste nos revelará qué podemos hacer. Pero no quiero que ni tú ni yo nos arriesguemos más de lo necesario. No deben descubrirnos.
—Perfecto. Eso es justo lo que deseo —repuso XY2.
—Pero, XY2, soy una Hermana de la Luz, lo cual significa que tengo responsabilidades hacia el Creador y hacia sus otras criaturas. Aunque ahora seamos marido y mujer, mi trabajo sigue siendo guiarte. En esto no somos iguales: yo estoy al mando y sólo permitiré que me acompañes si me prometes que será así. Aún no eres un mago de pleno derecho. Si te digo algo, debes obedecerme. Sigo controlando mejor mi han que tú.
—Lo sé, XX5. Una de las razones por las que deseaba ser tu esposo es que te respeto. No quiero tener una mujer débil. Tú siempre has sido mi guía, y eso no va a cambiar ahora. Tú me has dado todo lo que tengo. Te seguiré siempre.
—Eres maravilloso, esposo mío. Realmente maravilloso —replicó la mujer, sonriendo y meneando la cabeza—. Serás un mago extraordinario. Nunca te lo había dicho, porque temía que se te pudiera subir a la cabeza, pero algunas de las Hermanas creen que te convertirás en el mago más poderoso que ha existido en los últimos mil años.
El joven nada dijo, y XX5 no podía verle la cara, pero estaba segura de que se había sonrojado.
—XX5, tus ojos son los únicos que quiero ver llenos de orgullo por mí.
La Hermana lo besó en la mejilla y, mientras lo cogía de la mano, dijo:
—Vamos a ver si podemos detener todo esto.
[…]
Aunque deseaba que XY2 estuviera en palacio, a salvo, se alegraba de tenerlo a su lado. Sabía que el joven nada podía hacer para ayudarla, pero era un alivio poder confiar en él. En su marido. XX5 sonrió al pensarlo. Si algo le ocurría a él, jamás se lo perdonaría. De ser necesario, lo protegería con su vida.
[…]
XY2 la agarró por el brazo y la obligó a detenerse. Le acercó la boca al oído y murmuró:
—Por favor, XX5, regresemos ahora, antes de que sea demasiado tarde. Tengo miedo.
—¡XY2! —lo reprendió la mujer, aferrándolo por el collar con una mano—. ¡Esto es importante! Yo soy una Hermana de la Luz y tú un mago. ¿Para qué crees que te he estado enseñando? ¿Para que hagas trucos en la calle en día de mercado y que la gente te arroje monedas? Ambos servimos al Creador. Él nos ha dado todo lo que tenemos para que lo usemos para ayudar a quienes están en peligro. Eres un mago. ¡Actúa como tal!
A la tenue luz, la Hermana apenas distinguía sus ojos, muy abiertos. Los músculos del joven se relajaron y hundió ligeramente los hombros.
—Lo siento. Tienes razón. Cumpliré con mi obligación. Lo prometo.
—Yo también tengo mucho miedo —dijo XX5, ya más apaciguada—. Toca tu han, querido XY2, y mantenlo bien sujeto, aunque no con demasiada fuerza. Sujétalo de manera que puedas liberarlo en cualquier momento, si es necesario, tal como yo te he enseñado. En caso de que algo ocurra, no lo retengas. No tengas miedo de hacerles daño. Si realmente debes usar tu poder, utilízalo todo o no bastará. No pierdas la cabeza. Eres suficientemente fuerte para poder defenderte. Puedes hacerlo, XY2. Ten fe en lo que te he enseñado, en todo lo que todas las Hermanas te han enseñado. Ten fe en el Creador y también en lo que Él te ha dado. Lo posees por alguna razón, como todos. Quizá sea ésta la razón; tal vez esta noche debas cumplir tu destino.
De nuevo, XY2 asintió, y XX5 volvió a seguir las relucientes huellas que se internaban en la tupida vegetación. Iban sorteando árboles hacia el centro de la hondonada, de donde procedía el cántico. Cuanto más se acercaban, más intenso era el picor que le producían en la piel esas voces. Eran voces de Hermanas. XX5 creyó reconocer algunas de ellas.
«Querido Creador —rogó—, dame fuerza para hacer lo que debo hacer para cumplir tus designios. Da también fuerza a XY2. Ayúdanos a servirte y a ayudar a otros.»
Entre las hojas parpadeaban lucecitas. XX5 y XY2 se fueron aproximando sigilosamente.
[…]
P.D.: Esta es la primera parte del extracto. Y mañana ¿se descubrirá el misterio o tan sólo serán difamaciones de alguien que se va demasiado de la lengua como en la anécdota de San Felipe Neri de su "Chismosa y la gallina"? Moraleja extraordinaria para aquellos cotillas empedernidos y/o difamadores varios (sobre esto había una escena bastante interesante en Hitch, curioso film cuyo final se desdibuja lo suficiente como para hacerlo regulero).

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